Aquí estamos, firmes o tambaleantes como antes o como ahora, pero aquí estamos. Parados frente a una inmensidad de momentos por compartir, historias qué crear, inspiraciones que aspirar, aventuras por experimentar. Tantos fragmentos de vidas que se han ido pero permanecen en nuestros corazones, en nuestras memorias. A veces cuesta creer lo rápido que pasa el tiempo, no se sabe si cada año que pasa las horas se aceleran más o estamos más ocupados que no nos damos cuenta del momento en que estas sigilosamente pasan inadvertidas... Pero esta es una buena razón, para organizarnos, para aprovechar cada segundo valioso de esta confusa, pero hermosa (y loca) vida, para gritar a los cuatro y cinco vientos: ¡ES HORA DE CUMPLIR MIS SUEÑOS! ¡ESTE ES MI AÑO, Y LOS QUE VIENEN TAMBIÉN! También para darle ese vuelco total a nuestra vida, para experimentar, arriesgarse, dejarse llevar por los instintos, VIVIR en todo en el significado (inmenso, infinito) que contiene dicha palabra. Llenar el alma de sabores, de texturas, de conocimientos, de huellas tactilares, de letras, de felicidad y amor. Ya basta de remordimientos, de dolor, de comentarios auto-despectivos, amemonos, porque... Al fin y al cabo (son validas las excepciones) somos nosotros los únicos que siempre estamos allí, ¿por qué destrozar a esa personita que está dentro de nuestro ser? Es tonto, perdonar a personas que nos han hecho daño y seguir reprochandole a nuestra propia persona tonterías. ¡Nah, que va! Adiós a esa tontería, hasta nunca.
Esta es una oportunidad -o muchas, infinitas- para permitirnos gozar, vivir como queremos. Habrán nuevos chistes con los que reír, nuevos trabajos, nuevas relaciones personales, nuevas ideas, nuevos besos, nuevos abrazos, nuevos motivos por los que luchar para llegar a donde se anhela.
EL TIEMPO Y LAS OPORTUNIDADES ESTÁN, SOLO HAY QUE IR A CONQUISTARLAS.
QUEDA DE NUESTRA PARTE, LLENAR DE COLORES LAS HOJAS DE NUESTRO LIBRO, DE NUESTRA HISTORIA.
No hay comentarios:
Publicar un comentario